Consagración a María

¡Oh Señora y Madre mía!
con filial cariño vengo
a ofrecerte en este día
cuanto soy y cuanto tengo:
Mis ojos para mirarte,
mi voz para bendecirte,
mi vida para servirte,
mi corazón para amarte.
Acepta Madre este don
que te ofrenda mi cariño,
y guárdame como a un niño
cerca de tu Corazón.
Que nunca sea traidor
al amor que hoy me llena,
y que desprecie sin pena
los halagos de otro amor.
Aunque el dolor me taladre
y haga de mí un crucifijo,
que yo sepa ser tu hijo,
que sienta que eres mi Madre.
En la dicha, en la aflicción,
en mi vida, en mi agonía,
mírarme con compasión,
no me dejes, Madre mía.
P. SAHAGÚN (Capuchino)
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María – Fundamentos de la Devoción Mariana

Jesucristo en la parábola de los talentos cuenta la historia de un hombre que tenía un talento. El cual en vez de trabajarlo y multiplicarlo lo escondió en un pañuelo. Cuando llegó el amo a pedirle cuentas, encuentro al siervo flojo y haragán no había hecho nada con el talento, enojado con el siervo manda que se lo quiten y lo arrojen a las tinieblas.

¿Cual es ese talento único sin el cual nadie puede salvarse? Indudablemente que es la fe. Sin fe nadie puede salvarse, pero Cristo nos quiere recordar que la fe tampoco es un salvavidas guardado para emergencias, para cuando las cosas no van mal, sino un talento que hay que trabajar y multiplicar. Multiplicar el talento de la fe es comunicarla a los demás. Sin embargo, hay muchos cristianos que no saben como comunicar la fe, ni siquiera a sus hijos. Es por eso que los programas de Hombre Nuevo están hechos no sólo para aprender la fe sino para saberla comunicar a los demás: A nuestros hijos y a los demás cristianos que no son católicos esto es muy fácil porque ellos ya tienen la fe en Cristo ya conocen la Escritura lo único que les falta es que les expliquemos con la biblia en la mano aquello que nos distingue como católicos: Nuestra devoción a María, la Eucaristía, el Papa y, los sacramentos. El instrumento que nos facilita el comunicar nuestra fe es la Biblia. Por eso vamos a exponer ahora los fundamentos bíblicos de la devoción mariana para que puedas y sepas comunicar tu fe.

Hace algún tiempo me platicaba un Señor que estaba con unos amigos del trabajo que no eran católicos y que empezaron a molestarle diciendo que Maria era una mujer cualquiera y que no debíamos de venerarla. Y entonces mi amigo les dijo: miren señores si vamos a hablar de las madres ¿por cual de la de uds. quieren que comencemos? Y ahí se acabo la discusión. Esta puede ser una buena salida cuando uno no sabe que decir, pero no es lo que la Iglesia nos esta pidiendo, la Iglesia me pide que yo sepa responder con la Biblia en la mano, porque la fe se fortalece dándola.

En cierto sentido la devoción a María, el amor que le tenemos no tiene que ser demostrado, porque a una madre se le ama porque si, el amor a nuestra madre no tiene que ser justificado, no necesita explicaciones. En este sentido podemos decir que nuestro amigo tenía razón, de que eso no se discute, pero hubiera sido mucho mejor si hubiera aprovechado esa oportunidad para hablar de los fundamentos bíblicos de la devoción mariana. Los evangélicos pueden tener muchos defectos pero cuando uno les habla con la Biblia en la mano te escuchan. Por eso he titulado a esta serie Fundamentos bíblicos de la devoción mariana

Hoy la devoción a Maria tiene mucho obstáculos, tanto por parte de lo que no creen que consideran la devoción a María como el retorno de un mito a las diosas del paganismo. Por otra parte de algunos cristianos que la consideran como si esta devoción le restará gloria a su Hijo Jesucristo, o incluso algunos católicos que considera la devoción a María una devoción superflua o anticuada.

Para comenzar nuestro estudio bíblico sobre María vallamos al Génesis.

Lo primero que tenemos que entender es lo que Fulton Sheen llamaba el principio femenino. Una religión sin la mujer es una religión incompleta. Los Santos padres vieron que en el Antiguo Testamento la alianza era de tipo matrimonial. Yahve habla de Israel como a su mujer: “Por eso voy a seducirla: la llevare al desierto y le hablaré al corazón” (Os 3, 16) Jerusalén es personificada como la Hija de Sión (LM1,6) . Jerusalén es la esposa; el salmo 45 canta: Escucha Hija y mira el Rey esta prendado de tu belleza. Este salmo se lo aplican lo santos padres a Cristo el esposo rey que se desposa con su Iglesia. Todo esto ya les puede hacer entender que esa doctrina protestante de un Cristo solo no es bíblica. Maria y la Iglesia representa ese principio femenino.

En el principio vemos que Dios creó al hombre y a la mujer: dijo Dios: “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Creo pues Dios al ser humano: a imagen de Dios los creo, macho y hembra los creo(GN 1,26). La creación se hace con un principio masculino y un principio femenino. La mujer no es un parche a la creación, sino es el complemento perfecto que refleja la imagen de Dios.

El principio femenino es un principio de vida y de plenitud.
1º De vida por que sin la mujer no se puede engendrar la vida, no hay multiplicación de la especie, no hay familia que pueda hacer crecer y multiplicarse.
2º Es principio de plenitud. Si ustedes observan, la creación siempre es ascendente va de lo imperfecto a lo más perfecto. Primero crea Dios lo inanimado y después lo animado, primero la materia y después el espíritu. Pues si esto es verdad y la mujer fue la ultima obra de la creación entonces la mujer es el ser más espiritual y en cierto sentido el más perfecto.

Este principio femenino todas las culturas lo conocieron. Es por eso que todas las razas consideraba a la tierra como femenina, la madre tierra, porque de la tierra brotan las plantas, los alimentos y en definitiva la vida.

Si el creador del mundo material y del mundo espiritual es el mismo Dios, entonces, la creación visible y terrena es como un reflejo o imagen de invisible y celestial. Si para nacer en este mundo, para vivir para amamantarnos y educarnos necesitamos de una madre es lógico que para nacer en el mundo espiritual, Dios no quisiera dejarnos sin una madre. La Iglesia que es creación de Dios esta hecha también a imagen de Dios y por eso no puede carecer de ese principio femenino, maternal. Ella es Madre y Maestra en femenino. Por eso Maria y la Iglesia, son el elemento femenino de la redención de aquel que quiso ser a la vez hijo de Maria y esposo de la Iglesia.

Cristo no fue un hombre solitario como Juan el Bautista, Cristo vivió siempre en familia. Durante treinta años en compañía de su madre la Virgen Maria y durante su vida pública rodeado de los doce apóstoles. Cristo es el esposo, Maria y la Iglesia, ambas vírgenes y madres representan el principio femenino.

Una iglesia sin este principio femenino no es verdadera imagen de Dios porque dice la Escritura que la imagen de Dios son el hombre y la mujer, los dos juntos y los dos amandose con toda el alma, con todas sus fuerzas, con todo su corazón. Veamos otras razones por las que Cristo quiso darnos una madre.

Los niños necesitan de una madre.
Jesucristo dice en el evangelio unas palabras misteriosas; “Si no os hacéis como niños no entrareis en el reino de los cielos” Estas son palabras muy fuertes verdaderamente misteriosas. Porque si Jesucristo hubiera dicho: si soy adúlteros, si sois criminales, si sois ladrones no entrareis en el reino de los cielos, esto se entendería fácilmente, esto sí va de acuerdo con el evangelio pero ¿que pecado es ese de no querer ser como niños? ¿por qué, si no nos hacemos como niños, Dios nos amenaza con rechazarnos? Ustedes me pueden decir donde esta el pecado de no hacerse como niños y que pecado tan grave es ese que merece el rechazo de Dios!

El pecado esta en no hacerse como niños. Este es un rechazo formal de seguir el camino de Jesús. Es importante entender este punto, el pecado de negarse a vivir la infancia espiritual es grave porque es rechazar el camino que Jesús nos enseño: el camino del abajamiento y la humildad. La causa del rechazo de la madre Iglesia y la madre Maria por el protestantismo no está en la Escritura sino en la soberbia. De acuerdo al protestantismo lo que nos salva es la sabiduría, el saber leer la Biblia, el saber más Biblia que el Papa. Observen como sus objeciones siempre tienen, desde Lutero, el mismo argumento: “El Papa dice, los sacerdotes enseñan, pero la Biblia dice.. ¿que significa esto? ¿que estan defendiendo? ¿La bilbia, la palabra de Dios? Es probable que ellos crean eso y tienen disculpa, pero sin darse cuenta lo que defienden es su propia interpretación como la única válida. Ellos pretenden saber más que todos los demás, ellos están persuadidos de entender mejor que ningún otro la Biblia, ellos tienen el libro, tienen la inteligencia y no necesitan ni madre que les dirija, ni maestra que les enseñe por eso rechazan a Maria la madre y a la Iglesia la maestra.

Jesus pues nos manda hacernos niños, y nos amenaza con un grave castigo si no lo hacemos, es porque el quiere que vivamos su infancia espiritual, y nos dejemos amamantar por una madre, y guiar por una maestra igual que Jesús hizo con Maria. Las Biblia dice que Jesus vivió sometido a sus padres y así lo hizo durante 30 años. Para darnos ejemplo Cristo se sometió y se dejó guiar por sus padres terrenales y sobre todo por su madre. Si la vida Cristiana consiste en imitar a Jesus, entonces debemos vivir como el vivió, seguir el mismo camino. Si algunos cristianos y católicos se condenan va a ser porque no quisieron seguir el camino de la infancia espiritual, se creyeron sabios y entendidos, despreciar el camino de la infancia espiritual.

Si no entiendes esto, tu puedes saberte la Biblia de memoria, pero tú no sabes nada de la vida cristiana. Cristo no es un objeto de posesión, Cristo no es un amuleto de salvación, ni la fe tampoco. Cristo es un camino para caminar, una verdad para conocer y una vida para vivir. Ser cristiano es amar como Jesus amo, mar a su iglesia y amar a su madre, vivir como Jesus vivió. Jesús se hizo como niño, Jesús se encarnó y esto supuso para el una humillación, se despojó de su rango de Dios y se hizo camino para que nosotros los imitáramos, para que nosotros siguiéramos paso a paso su vida.

Veamos otra razón. Todos los hombres necesitamos una madre para nacer, entiendes esto? Todos no hay excepción, no hay nadie que sea hijo de la probeta, la probeta puede contener la vida pero no engendrarla. Jesucristo el único que no necesitaba de una madre para nacer, porque existía antes de todos los tiempos, el único que pudo haber venido a la tierra como subió Elías al cielo, en una carroza de fuego y en plena edad madura. Sin embargo para darnos su ejemplo el quiso hacerse niño y depender de una mujer para alimentarse y crecer.

Si Jesús hubiera bajado en una carroza de fuego, nuestra salvación dependería tan sólo de nuestra fe en Él, de nuestra relación personal con Cristo. Pero Jesús no vino así, Jesús entro a este mundo por la puerta virginal de una mujer y creció en el seno de una familia. Por tanto nadie se salva solo, nos salvamos en familia por eso necesitamos de una madre como Maria y de una maestra como la Iglesia. Cristo quiso nacer de mujer y tener necesidad de una madre para amamantarse y para crecer y de tal manera nos marcó el camino que nosotros debemos seguir en la vida espiritual. Cuando Jesus nació ¿Quién estaba a su lado? Maria. Cuando Maria y Jose iban huyendo de el rey Herodes dónde iba Jesús? en brazos de María. Cuando Los reyes magos visitaron la casa de Belen ¿Dónde estaba Jesús? en brazos de Maria. Cuando Jesús era pequeño y aprendía a caminar ¿De quién se agarraba? de la mano de María. Cuando Jesús iba al templo con quién iba? con Maria. Por eso cuando Jesús a los doce años se pierde, su madre se sorprende de que halla hecho eso, porque era contrario al habitual proceder de Jesus, el siempre estaba a lado de Maria. Al inicio de su vida publica a su lado estaba María y en el abandono y la cruz de pie a su lado Maria. Si ser cristiano es vivir como Jesus vivió. ¿Como pueden llamarse cristianos, seguidores de Cristo, los que arrinconan, y hacen aun lado a Maria? Los primeros cristianos entendieron esto, por eso cuando Cristo se va a los cielos, los apóstoles se reúnen en el cenáculo en torno a Maria. Observen todas las pinturas de pentecostés y siempre verán que en ellas Maria se encuentra en el centro y los apóstoles a su lado.

Ser cristiano es pues ser seguidor de Cristo, vivir cada etapa de su vida pero especialmente la infancia espiritual que necesita de una madre para que lo amamante, le ayude a crecer y le sostenga en el camino de la vida. Esta es una etapa indispensable, mas aun, Cristo la considera tan fundamental que casi parece considerarla como la única al decir que si no nos hacemos como niños no entraremos en el reino de los cielos. Como si quisiera decir el que quiera ser mi hermano deberá tener a Mi madre como su madre y a mi Iglesia como su maestra. Porque si nos manda ser como niños y después nos deja sin madre ni maestra es como mandarnos ser ovejas y abandonarnos a los lobos.

Por tanto la vida espiritual no se entiende sin una madre espiritual.

1º Porque la creación y la redención se hicieron con una mujer.

2º Porque Cristo no fue un hombre solitario sino que vivió y creció en una familia primero en su casa y después en su Iglesia.

3º Porque Cristo es el único camino de salvación y si Cristo quiso usar a María para llegar hasta nosotros, para hacerse como nosotros nosotros podemos y debemos usar a María para llegar a él. Por eso hay más certeza de salvarnos amando a Maria como madre y obedeciendo a la Iglesia como maestra que pensando que somos sabios y entendidos de las Escrituras.

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